Esta
experiencia me ha permitido adquirir nuevas competencias, los conocimientos
teóricos que voy adquiriendo en las distintas asignaturas han cobrado sentido
cuando me he enfrentado a la necesidad de aplicarlos de forma práctica, la
confianza que el EAT ha depositado en mi me ha permitido ir más allá de
aprender de lo que las orientadoras del equipo hacen y/o dicen, me han
permitido enfrentarme con muchas dudas e inseguridades a lidiar con distintas
concepciones sobre que es enseñar y aprender, con la comprensión de un
contexto, más allá de lo formal en el que he tenido que reflexionar de
forma colaborativa sobre cómo se desarrolla el proceso de enseñanza
aprendizaje, integrando la teoría con la practica desde un enfoque del
asesoramiento curricular basado en las teorías constructivistas.
El modelo de
asesoramiento curricular que ha inspirado el intercambio, ha hecho posible que
pueda realizar distintos roles en función de las necesidades grupales lo cual
ha sido interesante, enriquecedor y a la vez fuente de desasosiego y estrés
en ocasiones.
La experiencia y las reflexiones en los distintos equipos han permitido analizar la intervención
docente y las rutinas diarias, aprovechando los conocimientos de todos,
permitiendo el aprendizaje cooperativo no como una mera conceptualización
teórica sino como algo palpable, real.
En este proceso apoyando el proceso de reflexión sobre la práctica diaria de las educadoras, relacionando sus necesidades con nuevas posibilidades de acción y reforzando sus sentimientos de competencia profesional.
La enorme
satisfacción que he encontrado en realizar esta intervención, en trabajar con
grupos de esta forma, en poder poner en práctica algo sobre lo que he leído
tanto, sintiendo como nos enriquecemos mutuamente mediante el intercambio de conocimientos
ha sido una recompensa inesperada.