Mi intervención en las sesiones de intercambio con cada uno de los equipos
implica aplicar diversas técnicas para hacer posible un proceso reflexivo
encaminado a la mejora profesional de los participantes.
En ellas ofrezco documentación, expongo ideas teóricas, ajusto tiempos,
formulo preguntas, utilizo lluvias de ideas y otras técnicas para favorecer la
participación, hago preguntas espejo, reformulo ideas diciendo: entonces lo que
quieres decir es,…, recojo conclusiones, retomo ideas que han salido
anteriormente, vinculo sus experiencias a los referentes teóricos que hemos
utilizado, ayudo a explicar aspectos concretos de las experiencias que
presentan y que no quedan suficientemente claros al resto de los participantes.
En este proceso es imprevisible saber cuál va a ser el siguiente paso
porque no siempre el pensamiento grupal transcurre por el camino previsto, que
interesante resulta y que difícil, siempre surgen dudas y cuando termina la
sesión en el café que comparto con mi tutora de prácticas la vuelvo loca
dándole vueltas a todo lo que ha sucedido y a mi intervención, cuantas dudas e
inseguridades aparecen en ese momento, cuanto aprendo de sus comentarios.
A las sesiones llevo un guión que contempla una secuencia de lo que vamos a
trabajar, poco a poco aprendo a respetar el ritmo de cada grupo adaptándome a él, a
hacer pequeñas bromas según me siento más cómoda, a resaltar aspectos
importantes, a aprovechar cosas que surgen de repente, a hacerlo todo con más
calma y cada día un poco más segura.
No hay comentarios:
Publicar un comentario